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por Daniel Pipes y Sharon Chadha
Diario Exterior
28 de Julio de 2005
Original en Inglés: CAIR Founded by "Islamic Terrorists"?
El Council on American Islamic Relations, Inc., presentó una demanda por difamación contra Andrew Whitehead, de Anti-CAIR (o ACAIR), un proyecto común cuyo nombre explica su misión: exponer a la mayor, más abierta y peligrosa organización islamista de Norteamérica.
La demanda de marzo del 2004 de CAIR es parte de lo que parece ser una política de utilizar el proceso legal para acallar o enfriar a los críticos. En este caso, CAIR afirmaba haberse visto perjudicada por seis declaraciones de la página web de ACAIR, incluyendo que CAIR esté fundada por partidarios de Hamas, que sea financiada en parte por terroristas y que pretenda imponer la ley islámica en Estados Unidos.
Después, el 20 de junio del 2005, CAIR presentó una enmienda a la moción que recorta sustancialmente sus afirmaciones de difamación, conservando sólo partes de dos de las seis declaraciones originales. Conservando los errores de ortografía originales, los pasajes de ofensa son:
¿Por qué reduciría CAIR drásticamente sus afirmaciones contra Whitehead?
Puede ser que tenga que ver con Whitehead, admirablemente representado por Reed Rubinstein, de Greenberg Traurig LLP, al haber respondido a la demanda de CAIR con un extenso conjunto bien nutrido de peticiones y documentos. Estos archivos quizá establezcan la profundidad del conocimiento de Whitehead sobre CAIR y la rotundidad de sus opiniones. De ser así, entonces la dirección de CAIR concluyó que el grueso de su denuncia contra Whitehead se derrumbaría ante el tribunal.
La presentación de CAIR de una enmienda a la moción tiene dos implicaciones aparentes: que CAIR ha reconocido tácitamente la verdad de las aserciones suprimidas de Whitehead; y que esas afirmaciones pueden ahora repetirse con impunidad legal.
Enumeramos aquí las principales afirmaciones que CAIR ya no juzga legalmente incorrectas, seguidas de algunas especulaciones acerca de porqué puede haber decidido no zanjarlas en el tribunal.
La directiva de CAIR debe de haber remontado su memoria colectiva hasta 1994 y recordado (junto con el experto en contraterrorismo Matthew Epstein) que Omar Ahmed y Nihad Awad, antiguos empleados de
El ex jefe del contraterrorismo del FBI, Oliver "Buck" Revell, ha descrito al IAP como "una organización fachada de Hamas". Este vínculo entre la IAP y Hamas fue establecido decisivamente en el 2004, cuando un juez federal de Chicago la encontró responsable legalmente en parte por valor de 156 millones de dólares en daños por su papel de ayuda e incitación a Hamas en el asesinato de David Boim, un ciudadano norteamericano de 17 años.
Y, CAIR recordó sin ninguna duda que había sido sorprendida por Joe Kaufman explotando los atentados del 11 de Septiembre para recaudar fondos para dos organizaciones de recaudación vinculadas a Hamas, la Holy Land Foundation (HLF) y la Global Relief Foundation.
Los terroristas no donan dinero en persona, sino que las organizaciones que financian el terrorismo también financian a CAIR.
El Banco Islámico de Desarrollo, con base saudí, donó a CAIR 250.000 dólares en agosto de 1999. El IDB también gestiona fondos (al-Quds, al-Aqsa) que financian los atentados suicida contra civiles israelíes al proporcionar fondos a las familias de los "mártires palestinos".
El Instituto Internacional de Pensamiento Islámico, una organización vinculada a la Hermandad Musulmana, donó a la sede de CAIR en Washington 14.000 dólares en el 2003, según los archivos fiscales del IIIT. David Kane, que investigó el IIIT como parte de la investigación Operación Búsqueda Verde de entorno a un centenar de compañías y organizaciones, describe en una declaración oficial jurada los diversos medios por los que puede haber financiado a organizaciones fachada sospechosas de terroristas.
La International Relief Organization (también llamada International Islamic Relief Organization, o IIRO), una organización de financiación saudí que está siendo investigada por el Comité de Finanzas del Senado de Estados Unidos por financiación del terrorismo, donó a CAIR al menos 12.000 dólares.
CAIR ha recibido fondos de Arabia Saudí, como los 250.000 dólares del Banco Islámico de Desarrollo destacados arriba. Además; la Asamblea Mundial de Juventudes Musulmanas (WAMY), una organización de caridad de patrocinio saudí (y otra sospechosa de financiar el terror), anunció en diciembre de 1999 que "extendía el apoyo tanto moral como financiero a CAIR" para ayudarle a construir su cuartel general de 3,5 millones de dólares en Washington D.C.
Arabia Saudí, la patria de Osama bin Laden y de quince de los 19 secuestradores del 11 de Septiembre, es descrita razonablemente como "soporte terrorista". El personal de la Comisión del 11 de Septiembre describe a Arabia Saudí como poseedora de un entorno en el que "financieros y catalizadores de todo Arabia Saudí y del Golfo" recaudaban dinero para al Qaeda. En julio del 2005, el Subsecretario de Hacienda de Estados Unidos, Stuart Levey, afirmaba que "incluso hoy, tenemos constancia de que los donantes saudíes pueden ser aún una fuente significativa de financiación terrorista, incluyendo para la insurgencia de Irak".
Es fácil entender por qué CAIR eligió abandonar esta, con cinco actuales o anteriores afiliados a CAIR arrestados, condenados o deportados bajo cargos relacionados con el terrorismo:
Randall Royer, el especialista de comunicaciones y coordinador de derechos civiles de CAIR, fue condenado bajo cargos de conspirar para ayudar a Al-Qaeda y a los talibanes a luchar contra las tropas norteamericanas en Afganistán. Se declaró culpable más tarde de los cargos menores relacionados con armas de fuego y fue condenado a 20 años de prisión.
Ghassan Elashi, el fundador de la sucursal de Texas de CAIR, fue condenado en julio del 2004 junto con sus cuatro hermanos por enviar ordenadores ilegalmente desde su negocio en el área de Dallas, InfoCom Corporation, a Libia y Siria, dos estados designados como patrocinadores del terrorismo. En abril del 2005, Elashi y dos hermanos también fueron condenados por hacer negocios con conocimiento de causa con Mousa Abú Marzuk, un líder veterano de Hamas y Terrorista Especialmente Designado. Continúa afrontando acusaciones de que proporcionó más de 12,4 millones de dólares a Hamas mientras gestionaba la Holy Land Foundation for Relief and Development (HLF), la mayor organización islámica de calidad de América.
Bassem Khafagi, el director de relaciones con la comunidad de CAIR, se declaró culpable en septiembre de 2003 de mentir en su solicitud de visado y de presentar cheques sin fondos por cantidades sustanciales a comienzos del 2001, por lo que fue deportado. Khafagi era también miembro fundador y presidente de
Rabih Haddad, un recaudador de fondos de CAIR, fue arrestado bajo cargos relacionados con terrorismo y deportado de Estados Unidos debido a su posterior trabajo como director ejecutivo de la Global Relief Foundation, una caridad que co-fundó; en octubre del 2002, la GRF fue señalada por el Departamento de Hacienda de Estados Unidos por financiar a Al-Qaeda y a otras organizaciones terroristas. Según una queja de CAIR, Homam Albaroudi, miembro de la sucursal de CAIR en Michigan y también miembro fundador y director ejecutivo de la IANA, fundó también el Free Rabih Haddad Committee.
Siraj Wahhaj, consejero de la junta de CAIR, fue nombrado en 1995 por la Fiscal del Estado Mary Jo White como posible co-conspirador sin condenar en relación con el complot para volar monumentos históricos de la Ciudad de Nueva York liderado por el jeque ciego, Omar Abdul Rahmán.
Las metas de CAIR son claras, indicadas por los reveladores comentarios de sus líderes en ocasiones:
Ihsan Bagby, futuro miembro de la ejecutiva de CAIR, afirmó a finales de los 80 que los musulmanes "nunca podrán ser ciudadanos completos de este país", aludiendo a Estados Unidos, "porque no hay manera de que podamos estar plenamente comprometidos con las instituciones e ideologías de este país".
Ibrahim Hooper, el futuro portavoz de CAIR, declaró el 4 de abril de 1993 al Minneapolis Star Tribune: "No querría crear la impresión de que no me gustaría que el gobierno de Estados Unidos fuera islámico en algún momento del futuro".
Omar Ahmed, presidente de CAIR, anunció en julio de 1998 que "el islam no está en América para ser igual que cualquier otro credo, sino para convertirse en el dominante. El Corán debería ser la más alta autoridad en América, y el islam la única religión aceptable en la tierra".
Estos hechos sugieren porqué CAIR pensó tener que abandonar la mayor parte de sus demandas de difamación contra Andrew Whitehead. Si este caso va ante el tribunal, vigilaremos con interés cómo quedan las dos restantes opiniones de Whitehead (que CAIR es una organización fachada de apoyo terrorista y que intenta derrocar al gobierno constitucional de Estados Unidos).
Categoría del Artículo: Musulmanes en Estados Unidos, Terrorismo suscribirse a la lista de correo gratuíta del dr. daniel pipes