Daniel Pipes
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Los infiltrados islamistas en Occidente

por Daniel Pipes
La Razón
17 de Agosto de 2008

Original en Inglés: The West's Islamist Infiltrators

Aafia Siddiqui, de 36 años de edad, es una madre paquistaní con tres hijos, licenciada por el MIT y doctorada en neurociencias por la Universidad de Brandeis. También es acusada de trabajar para Al-Qaeda y la semana pasada fue acusada formalmente en Nueva York de asesinar a soldados americanos en grado de tentativa.

Su detención sirve para recordar lo invisiblemente que tiene lugar la mayor parte de la infiltración islamista. En particular, un total de alrededor de 40 simpatizantes o agentes de Al-Qaeda han intentado infiltrarse en agencias norteamericanas de Inteligencia.

Un infiltrado bien situado así puede causar grandes daños, explica un antiguo jefe de contrainteligencia en la CIA, Michael Sulick: "En la guerra contra el terrorismo, la Inteligencia ha reemplazado a los tanques y los cazas de la Guerra Fría como principal armamento contra un enemigo invisible." Los topos islamistas, argumenta, "pueden causar mucho más daño a la seguridad nacional que los espías soviéticos," porque los Estados Unidos y la Unión Soviética nunca llegaron a enfrentarse realmente entre sí, mientras que ahora "nuestra nación está en guerra."

He aquí algunos ejemplos americanos de tentativas de infiltración desde 2001 que han saltado a la luz pública:

Otros tres casos más no están igual de claros. La Administración de Seguridad del Transporte despedía a Bassam Khalaf, un texano de origen palestino cristiano de 21 años de edad supervisor de equipajes, a causa de que la letra de su CD de música, Terror Alert, aplaude los ataques del 11 de Septiembre. El agente especial del FBI Gamal Abdel-Hafiz "muestra un patrón de comportamiento pro-islamista," según el autor Paul Sperry, que puede haber ayudado a absolver a Sami Al-Arian de los cargos de terrorismo. El Pentágono absolvía a Hesham Islam, inmigrante egipcio, antiguo mando de la Marina norteamericana y asistente especial del secretario de defensa en funciones, pero siguen estando en el aire cuestiones importantes acerca de su biografía y su forma de ver las cosas.

También otros países occidentales -- Australia, Canadá, Israel, Holanda, el Reino Unido -- han sido objeto de iniciativas de infiltración. (Para los detalles, consulte mi weblog, "Islamistas que superan la seguridad occidental.")

Estos antecedentes mueven a uno a preguntarse qué catástrofe tiene que tener lugar para que las agencias del gobierno, algunas de las cuales han prohibido las palabras "islam" o "jihad", planten cara seriamente a su amenaza interna.

Los occidentales estamos en deuda con agentes musulmanes como Fred Ghussin o "Kamil Pasha" que han sido críticos con la lucha contra el terrorismo. Dicho eso, ratifico mi comentario de 2003 en torno a que "No se puede salvar el desafortunado hecho de que los empleados públicos musulmanes de las fuerzas del orden, el ejército y el cuerpo diplomático han de ser seguidos de cerca en busca de conexiones con el terrorismo."

Categoría del Artículo:  Musulmanes en Occidente, Terrorismo suscribirse a la lista de correo gratuíta del dr. daniel pipes