Daniel Pipes
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Redesplegar las tropas al desierto de Irak

por Daniel Pipes
La Razón
29 de Octubre de 2006

Original en Inglés: In Iraq, Stay the Course - but Change It

¿Puedo resucitar una idea que llevo mostrando discretamente desde abril del 2003 mientras la política de la coalición entra en crisis? Ofrece un modo de salir del actual debate de si "mantener el curso" (como viene defendiendo el Presidente George W. Bush desde hace tiempo) o retirar las tropas según un calendario breve (como exigen sus críticos). Mi solución divide equitativamente la diferencia, "Mantener el curso – pero cambiar el curso".

Sugiero sacar las fuerzas de la coalición de las zonas habitadas de Irak y redesplegarlas en el desierto.

De esta manera, las tropas permanecen indefinidamente en Irak al tiempo que se las retira de la carnicería urbana. Permite que las tropas encabezadas por Estados Unidos lleven a cabo tareas esenciales (proteger las fronteras, mantener fluyendo el petróleo y el gas, asegurarse de que ninguna monstruosidad de estilo Saddam toma el poder) al tiempo que pone fin a su trabajo no esencial (mantener el orden en la calle, proteger sus propios barracones).

Más allá de estos datos específicos, tal redespliegue de tropas implicaría un cambio profundo y mejorado del curso. Significa:

La situación en Irak se ha convertido en una fuente de profundo antagonismo nacional en los países de la coalición, especialmente Estados Unidos y Gran Bretaña, pero puede refinarse observando que las divisiones allí realmente son bastante menores, y después ajustando los medios y los objetivos según esta premisa. ¿Alberga usted, estimado lector no iraquí, una profunda susceptibilidad con respecto al futuro de Irak? Sospecho con bastante seguridad que no.

Los iraquíes quieren la posesión de su país; y la gente de los países que aportan las tropas que sirven en Irak se han cansado del esfuerzo sin esperanzas de transformarlo en algo mejor de lo que es. Ambas aspiraciones pueden satisfacerse redesplegando las fuerzas de la coalición al desierto, donde pueden centrarse en las tareas esenciales de mantener la integridad territorial de Irak, mantener fluyendo los combustibles fósiles, y evitar desastres humanitarios.

La idea de que cuando Estados Unidos protege sus intereses invadiendo un país tiene entonces la obligación moral de rehabilitarlo se ha desarrollado desde la Segunda Guerra mundial. Esta premisa de "El ratón que bramaba" o "La norma del lo rompes y lo pagas" es errónea y necesita ser reevaluada. Sí, hay momentos y lugares en los que la rehabilitación es apropiada, pero esto necesita decidirse sobre una base caso por caso, teniendo en mente estrictamente la factibilidad y los intereses americanos. Irak – un país endémicamente violento – suspende en ambas consideraciones.

Categoría del Artículo:  Iraq, Política exterior de los Estados Unidos suscribirse a la lista de correo gratuíta del dr. daniel pipes